sábado, 17 de abril de 2010


Ni banderines, ni el cielo ganándole la batalla a las nubes, ni un café con mi hermano, ni nada. Hoy tengo ganas de hacerte mil preguntas y sacarme las que tengo de adentro. Esta sensación es una mierda, no tengo ganas de volver a sentirme así. Pero nunca más. Y sí, me encapricho y le exijo cosas imposibles a la vida porque esta puta me demostró que las cosas imposibles pasan. Así que venga, ahora me toca ganar a mí.

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